Este viaje no se trata solo de arena y olas
Se trata de que cada niño descubra que es profundamente amado, que sus sueños importan y que todavía hay razones para sonreír.
Soy Juliana Sedán Vidales y me uní a la Fundación Abraza un Sueño porque creo que ayudar a otras personas es el gesto de amor más grande que existe. Hoy quiero invitarte a ser parte de una causa que toca mi corazón: ayudar a que 15 niños con cáncer y sus mamás conozcan el mar por primera vez.
$5.000.000
He tenido la oportunidad de participar en la Fundación Abraza un Sueño y han sido los días que más me han llenado el corazón. Ver una sonrisa en la cara de estos niños que han pasado sus vidas en un hospital no tiene precio. Ir al mar es su sueño, y me gustaría que los ayudáramos a cumplirlo antes de que tal vez ya sea tarde. Cualquier aporte hace la diferencia y nos acerca a la meta, ❤️
¿Me ayudas? 🥹
Embajadora Fundación Abraza un sueño
Más de 15 niños que luchan contra el cáncer viajarán junto a sus madres para vivir una experiencia única: ver el mar por primera vez.
Este programa no es un simple viaje. Es una oportunidad para que los niños descubran que la vida es mucho más que tratamientos y hospitales. Es descanso, esperanza y un recuerdo que quedará para siempre.
15 niños valientes luchando contra el cáncer
15 madres acompañando con amor incondicional
Primera vez que verán el mar juntos
Hidratación y merienda para un niño
Alimentación de un niño y su mamá durante un día
Transporte seguro de un grupo de niños y madres
Hospedaje digno de una familia durante la experiencia
Un niño y su mamá viven el viaje completo al mar por primera vez
Transformamos la vida de niños con cáncer y enfermedades huérfanas combinando el cumplimiento de sueños con un acompañamiento integral. Brindamos apoyo biológico, psicológico, social, material y espiritual en cada etapa de su enfermedad, contribuyendo a mejorar su bienestar y a cerrar las brechas en el acceso a cuidados paliativos pediátricos
Se trata de que cada niño descubra que es profundamente amado, que sus sueños importan y que todavía hay razones para sonreír.