Este viaje no se trata solo de arena y olas
Se trata de que cada niño descubra que es profundamente amado, que sus sueños importan y que todavía hay razones para sonreír.
Queremos que 15 niños que luchan contra el cáncer, junto a sus madres, vean el mar por primera vez.
$5.000.000
“Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Jn 8,32).
La inocencia y vulnerabilidad de los niños nos interpelan
Sus familias cargan un dolor que no debería vivirse en soledad. En cada niño enfermo también está Jesús, que sufre en ellos y nos invita a responder con amor.
Mi abuela murió de cáncer. Mi mamá lleva 26 años luchando con lupus. Hace poco fui diagnosticada con una enfermedad autoinmune.
En la Fundación he visto cómo esa esperanza se multiplica en niños que cargan batallas aún más difíciles que la mía.
Hoy tú puedes ser parte de este sueño y ayudarlos a transformar su historia.
¿Me ayudas? 🥹
Embajadora Fundación Abraza un sueño
Más de 15 niños que luchan contra el cáncer viajarán junto a sus madres para vivir una experiencia única: ver el mar por primera vez.
Este programa no es un simple viaje. Es una oportunidad para que los niños descubran que la vida es mucho más que tratamientos y hospitales. Es descanso, esperanza y un recuerdo que quedará para siempre.
15 niños valientes luchando contra el cáncer
15 madres acompañando con amor incondicional
Primera vez que verán el mar juntos
Hidratación y merienda para un niño
Alimentación de un niño y su mamá durante un día
Transporte seguro de un grupo de niños y madres
Hospedaje digno de una familia durante la experiencia
Un niño y su mamá viven el viaje completo al mar por primera vez
Transformamos la vida de niños con cáncer y enfermedades huérfanas combinando el cumplimiento de sueños con un acompañamiento integral. Brindamos apoyo biológico, psicológico, social, material y espiritual en cada etapa de su enfermedad, contribuyendo a mejorar su bienestar y a cerrar las brechas en el acceso a cuidados paliativos pediátricos
Se trata de que cada niño descubra que es profundamente amado, que sus sueños importan y que todavía hay razones para sonreír.